La salud no puede ser un negocio

La salud no puede ser un negocio

La salud hoy en día, ha perdido un poco su esencia, pues en algunas partes del mundo se les niegan los tratados médicos a las personas de escasos recursos. La salud es un derecho con el que cuentan todos los humanos, por lo que los gobiernos están en la obligación de asegurarles la misma a sus ciudadanos.

Si sabe que en algunas partes del mundo se trata de solventar este problema evitando o disminuyendo la fuga de médicos, a simple vista, puede ser un plan que ayude con lo comentado, pero analizando más a fondo te darás cuenta que eso no soluciona nada en realidad, puesto que se trata de una legislación de privilegios.

La humanidad en los años 90 dejo a un lado a la salud y retrocedió en este ámbito debido a que dejaría a un lado el sistema Arbona, el cual fue utilizado por décadas en distintos países de América Latina y Europa. Luego de esto se puso en práctica la reforma de los $3,000 millones anuales y que en la actualidad se encuentra desmonetizado.

La salud en países subdesarrollados se ha vuelto todo un negocio, el cual se encuentra comandado por las empresas aseguradoras, además se le suma la fuga de médicos, más que todo de los especialistas y subespecialistas que tienden a marcharse a otros países de mayor desarrollo en busca de un sueldo mejor.

Lo que más incomoda a los médicos no son los impuestos, sino como ya habíamos mencionado, la empresas aseguradoras, las cuales dilatan los pagos o, simplemente, no les pagan por los servicios que han prestado. Es por ello que los gobiernos deben tomar cartas en el asunto para  mejorar la situación cuanto antes.

Problemas con las aseguradoras

En puerto Rico un reconocido cirujano llamado González Cancel, quien posee 23 años de experiencia en cirugías de corazón abierto, dio a conocer que una aseguradora no quiso reconocerle el pago correspondiente por una operación que llevo a cabo, debido a que según la empresa, él no había obtenido la autorización previa. Cuando él presento la autorización mencionada, la aseguradora le volvió a denegar el pago ya que esa preautorización era para el hospital y no para el medico en específico.

El cirujano argumentaría ante la aseguradora que el hospital no es el que opera, por lo que resultase lógico que la autorización mencionada abarcara al médico, pero todo fue en vano. Al final del caso, la empresa sin más que acotar le negó por tercera vez el pago.

Este no es un caso que se presente poco. Son muchos los usuarios de seguros médicos que no logran tener sus servicios a tiempo porque sus aseguradoras aun no otorgan las autorizaciones correspondientes. Lo peor del caso es que luego de terminada la asistencia médica, el pago demora demasiado en caer en manos de los especialistas y en ocasiones nunca llega.

De eso es lo que hay que hablar, no de la tasa contributiva. Como bien señalan distintos mandatarios de diversos países los cuales, los vuales acotan que el sistema actual tiene buenos propósitos pero ya hoy en día se encuentra desfasado.

Además, se deben poner leyes que obliguen a las aseguradoras a cumplir con lo que les corresponde, el pago óptimo y eficiente de los médicos, y no solo eso, sino que también se debe de reducir el papeleo previo a las intervenciones médicas.

Diversos presidentes de colegios de médicos, dan a conocer que ya no pueden lidiar con la situación dada por las aseguradoras y que se deben tomar manos en el asunto.

Lo que debe saber la humanidad es que los servicios médicos deben darse sin fin de lucro o por lo menos con el menor dinero posible y no tratar de hacer negocio con la necesidad de los ciudadanos como lo hacen diversas aseguradoras.

Ya en el mundo se está tomando la idea de establecer un seguro universal de salud, al que todos los ciudadanos tengan acceso sin importar la capacidad económica con la que cuenten para el momento. Si necesita de ayuda, se le debe atender. El tema ha estado sobre la mesa durante algún tiempo y si se logra establecer sería un gran avance.